El
aceite de oliva virgen extra (AOVE) es el de mayor calidad dentro de los aceites de oliva, obtenido únicamente mediante procesos mecánicos y en frío. Sin embargo, no todos los AOVEs son iguales. Factores como la variedad de aceituna, el tipo de suelo, la recolección y el proceso de extracción influyen en su sabor, textura y calidad.